Fuera de carta(te vas a enterar cuando te dé la cuenta)

«Aparte de lo que hay en carta,hoy tenemos un calamar de potera fresquísimo»¿Cuántas veces habéis oído esto en un restaurante?No te dicen el precio y cuando vas a pagar la cuenta,el calamar sale más caro que irte a Cádiz,peaje incluido.Quién dice calamar de potera,dice boletus,o huevo de pata,o un pez limón espectacular,o cualquier cosa maravillosa que haya hoy en el mercado.Y tú,inocente,piensas,por qué no,recién traído/pescado/recolectado,¡qué gusto!.El problema viene cuando en la mayoría de los casos,el precio del plato en cuestión no aparece por ninguna parte,y claro,queda fatal,incluso de»tieso»,preguntar por cuanto nos sale esa delicia.En otras ocasiones,existe una pizarra en la pared,en la que figuran todos los platos que ofrece el local con sus correspondientes precios,y en un apartadito,las sugerencias con un S/M.¿Perdona?¿S/M?Jajajajaja.Perdona que me ría.Me estás contando que te han traído el producto esta mañana y no puedes concretarme cuánto me va a costar,me parece súper lógico…¿Sabéis por ejemplo cuánto vale un huevo de pata?Bastante poco.

A ver,una cosa está clara,en un establecimiento,al precio del producto tienen que sumarle una serie de gastos que tú y yo no tenemos en casa.Pero en la mayoría de las ocasiones,el «fuera de carta»es un auténtico abuso.

Voy al mercado(de toda la vida),dos veces a la semana.Otras dos,voy a mi pescadería de confianza.Más las dos que voy al supermercado.Todo esto es la media semanal.Vamos,que creo que tengo cierto criterio con los precios.Da la casualidad que tanto proveedores de esos puestos/tiendas y en ocasiones ellos mismos,abastecen a muchos conocidos restaurantes.Es lo normal.Y aunque como he dicho antes,en un restaurante hay que sumarle muchos gastos a un plato,a tí no te cuesta medio kilo de boletus lo mismo que a un restaurante que compra seis.Hasta ahí todos de acuerdo.Pero si un kilo de boletus me cuesta a mí 24€,me parece una vergüenza,que me los ofrezcan fuera de carta,y me planten un boletus,UNO,muy bien laminado y muy bien salteado eso sí al precio de 15€.No es honesto señores,no lo es.Y como con las setas,pasa con muchos productos más.

Tampoco es honesto,que un camarero te «sugiera insistentemente»un plato concreto,porque piensa que lo puedes pagar,eso es otra.Hace unos días,en la carta de un restaurante,tenían choco frito,pero el camarero no paraba de decirnos que mejor el calamar de potera,en otra mesas había choco frito,con muy buena pinta por cierto,y su precio era de unos nueve euros,finalmente,lo vimos tan empeñado que aceptamos el calamar.Veintitrés euros por un calamar a la plancha de largo como mi mano,¡veintitrés!y lo peor,bastante normalito y pasado de punto.A mí estas cosas me ponen de muy mala leche,no sé a vosotros.Porque creo,y es mi humilde opinión,que cuando ofreces productos fuera de carta,deben estar más o menos en consonancia con los precios de la carta.Y si son bastante más elevados,mostrarlos.Porque lo único de parece es que me la has querido meter,y perdón por la expresión.El problema es que esto nos ha pasado a todos más de una vez.

Por otra parte,estamos en una ciudad en la que nos da apuro echar para atrás un plato.Cuántas veces pides la carne al punto y te la traen totalmente hecha,o la pides hecha y te la traen cruda.O pides unas berenjenas fritas y eso es una sopa de aceite con berenjenas flotando.O te meten un pescado congelado como fresco,cuántas croquetas te han servido que sólo saben a harina,o simplemente lo que te han traído no hay quién se lo coma y no porque no te guste,sino porque no está bien cocinado.Y por apuro,o por no dar la nota,te lo comes y luego lo pagas.Pues no,si quiero la carne sangrante no me da la gana de comerla hecha.Y eso es un derecho que tenemos los clientes.Y si tienen que tirar el chuletón(que es una pena por supuesto)es problema de ellos,porque tú lo vas a pagar igual si te lo comes a disgusto que si te relames por lo rico que estaba.Es una falta de respeto hacia la persona que va a comer a tu casa.Porque señores dueños de restaurantes,su local es su casa.Cuando viene gente a comer a mi casa les doy lo mejor,quiero que se vayan contentos.Esa es la filosofía,no engañar.No hace mucho,en un restaurante de la calle Adriano,perteneciente a una cadena de establecimientos sevillanos,eché para atrás tres platos,francamente incomibles,de vergüenza,lo peor,es que el camarero se encaró con mis amigas y conmigo generando una situación bastante violenta.Lejos de aceptar humildemente que aquella comida era una auténtica ofensa y devolverla a la cocina,se dedicó a discutir.Esto es lo que ocurre en muchos sitios en Sevilla,esta es la imagen que damos.

En Sevilla,afortunadamente,hay sitios donde te tratan con respeto,donde son honestos y no intentan engañarte.Donde se come maravillosamente bien y donde demuestran un gran oficio muy bien aprendido.Y donde tienen claro,que su chef es estupendo,que su local es ideal,que su comida es buena,pero también tienen claro,que sin los clientes,no serían nada.

 

3 Comments

  1. Rocío Reche Selas
    9 marzo, 2017

    No puedo estar más de acuerdo. Iba a poner lo del sitio de la calle Adriano, pero ya lo has dicho tú. Creo que ya es hora de que te escriba, jajajajaja. Darte la enhorabuena por tus post, aquí estamos viendo a la verdadera Mónica, no es que la otra sea una «farsa», pero tu imagen a veces está distorsionada y lo sabes. Así que vamos p’alante, que tienes muchas cosas que contar. Muchas felicidades. Deseando leer más.

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    1. Monica Roson
      19 marzo, 2017

      Gracias por escribir!Y esto no es nada…Un besazo!

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  2. LO
    6 mayo, 2017

    Tienes toda la razón..en España no sabemos protestar…

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