Acoso

Un día,al cruzar el pasillo,un compañero te insulta,te llama algo que no entiendes a qué viene,pero sigues tu camino.Vas a la cafetería del instituto y al entrar,otra chica te dice lo mismo.Sales y alguien en la puerta te lo vuelve a llamar.Ya sabes que pasa algo,pero no lo entiendes.Terminan tus clases por hoy y vuelves a casa.No comentas nada a nadie,porque no sabes ni qué decir.

Al día siguiente vuelves a clase pensando que debe ser un malentendido,nunca te has metido en problemas,eres alguien,piensas,que pasa inadvertido para el resto,una más entre cientos de alumnos.En tu aula,un grupo de compañeros cuchichea mirándote de reojo,entra el profesor de matemáticas,después,el de historia,nos vamos al recreo.Observas que tu habitual pandilla,esa con la que te vas a comprar un bocadillo y te echas unas risas,es menos numerosa.

Y así van pasando los días y cada vez te insulta más gente,y cada vez tu pandilla es más escasa y cada vez estás más sola.Y un día vuelves a casa y te han dejado un anónimo en el buzón llamándote algo muy feo.Sigues sin decir nada a tus padres,pero saben que algo pasa.Empiezan las llamadas a tu casa,nadie habla al otro lado del teléfono,una,dos,tres,cuatro,hasta siete en dos horas.Te ves obligada a contar lo que ocurre.Tu padre es quién descuelga,pero siguen sin hablar.

Tus padres no saben qué hacer,nunca antes se han enfrentado a algo así.Y tú,sigues sin saber por qué,una duda que te acompañará mucho tiempo.

Vuelves a clase un día tras otro,en un ejercicio de amor propio y de dignidad,porque sabes que no has hecho nada malo y tienes que demostrar que no te escondes,aunque no sepas de qué o quién.Empiezas a preguntar,nadie sabe nada.Y un día al entrar en tu aula te encuentras toda la pizarra llena de insultos directos hacia tí.Mayte,tu profe de inglés corre a borrarlo todo porque tú estás en estado de shock.Sales al baño y allí,por un momento,crees estar dentro de una película.No puedes creer que esto te esté pasando,pero no es un sueño y corres a limpiar sin éxito esas pintadas hechas con barra de labios que inundan paredes,puertas e incluso cisternas.No sabes qué hacer.Hablas con el director,se limitan a limpiar los baños con urgencia,nada más.No les interesas,no les interesa solucionar problemas de ese tipo.En mi caso el I.B. Ruiz Gijón de Utrera no hizo nada,pero por desgracia,no es el único centro que hace oídos sordos a estas cosas.Ya da igual,estás sola.Ese compañero al que insultaban llamando “maricón”y por el que tú dabas la cara,no está a tu lado.Esas»amigas» de risas y confidencias te dicen que no pueden hablar contigo para que no les den de lado.Te vas tras las clases de ese día,te han arrancado los retrovisores de la moto,al día siguiente te meten papel en el tubo de escape y otro día te tiran piedras al pasar.El comportamiento es general y tú sigues sin saber por qué.Chicos a los que ni siquiera conoces dicen «haber estado» contigo,y la bola sigue haciéndose más grande y tú,cada vez más pequeña.

Continuan las llamadas anónimas.Hoy,tú hermano mayor ha tenido que ir a buscarte porque te quieren pegar,no te dejan salir del instituto,alguien te ha vuelto a insultar sin más y te has dado la vuelta para defenderte.Estás muy asustada,perdida.Tus padres también,y proponen cambiarte de instituto,pero tú,no quieres perder la batalla.Vas de decepción en decepción con todos aquellos que te rodean,incluso familiares.Vuelven a querer pegarte,cae la lluvia a mares y un chico nuevo que lleva un par de semanas en clase,te ofrece escapar en su coche.Así,escapas.Empiezas a ser consciente de que tu única culpa,radica en que te has salido del rebaño.Tu crimen es que con dieciséis años estás haciendo algo que ellos no pueden,tampoco entienden y sobre todo,no respetan.

Intentas seguir con tu vida,con tus estudios,con tu dignidad.Pero no todo el mundo es fuerte,hay personas más sensibles o introvertidas,menos fuertes,menos capaces de sobrevivir a no saber la respuesta de ¿por qué a mí?.

Esos insultos pueden venir de muchas formas.Pero siempre vienen de los mismos,de los inseguros,los mediocres,los envidiosos,los intransigentes.Pueden llamarte gorda,vaca,sucia,friki,maricón,puta… Pueden llamarte lo que ellos creen que te hiere,que te hunde,que te aleja de ser un niño o adolescente normal.Lo que sus cortas mentes alcanzan a convertir en puñetazos.Por desgracia,no todos los que son abandonados por los demás son capaces de sobrevivir,muchos se cortan las venas o se toman una caja de pastillas,son niños,son jóvenes  en plena forja de su personalidad.Son personas que sufren por culpa de un rebaño dirigido por un monstruo con cara de niño.

Podría escribir mucho más acerca de lo vivido,pero esto se haría interminable.Sólo puedo decir,que en medio de esta guerra,seguí luchando por lo que quería y lo conseguí.Ellos me hicieron más fuerte.

Hace unos meses,escribí sobre el bullying en Facebook,recibí varios mensajes.Uno era de una compañera de E.G.B,me contaba como cuando teníamos unos once o doce años,se sintió acosada,marginada por su imagen,la insultaban de una forma brutal.Un escalofrío me recorrió,le pregunté si yo en algún momento había sido parte de esa panda de lerdas que había hecho eso,me dijo que no,que nunca me metí con ella.Sentí cierto alivio pero me invadió una gran tristeza y en cierto modo algo de culpa,le pedí perdón por no haberme dado cuenta de lo que sufría y haberla ayudado.

En el programa de Julia Otero contaban esta semana el caso de Lucía,la chica de Murcia.Yo había quedado con Carmen,estaba aparcada en la puerta de su casa y no podía bajar del coche.Ahí sentada,una vez más y entre lágrimas,di gracias porque hace veinticuatro años no existieran las redes sociales,ni los móviles con cámara,ni whatsap,ni todas esas cosas que pueden convertirse en peligrosas armas de destrucción de cualquier vida.

Ahora lo llaman bullying,el acoso de siempre subvencionado por padres que no transmiten valores y una sociedad que aplaude lo burdo y lo malo.Eso que algunos utilizan para enfrentarse a sus propios complejos e inseguridades,amparados por las leyes de mierda que este país nuestro tiene.Leyes proteccionistas con los delincuentes,leyes que protegen al agresor por encima del agredido.Una ley del menor vergonzosa y obsoleta que cobija a niños y adolescentes muy adultos y les concede libertad absoluta para pegar,insultar,vejar y arruinar la vida a niños que de verdad lo son.Una ley que luego los resguarda frente a cualquier castigo,aún cuando el efecto provocado arruina la vida de una familia entera.

Si como yo,tienes hijos,edúcalos en el respeto,la tolerancia y la aceptación hacia ellos mismos y hacia los demás.En la valentía,en huir del rebaño,en que no permitan las injusticias ni con ellos ni en su entorno.Sólo así haremos una sociedad en la que una niña no se quite la vida por culpa de lo que piensen los demás.